El Petirrojo: un curioso compañero de acampada

El Petirrojo: un curioso compañero de acampada

De fisonomía amable y carácter simpático, vuela por los bosques de La Garrotxa un pájaro que destaca por su familiaridad: el Petirrojo. Fácil de identificar por su escote de color rojo vivo, aletea entre las hojas secas en busca de gusanos e insectos del bosque.

Es un pájaro pequeño pero lleno de energía para acompañar a las familias y amigos que visitan el Camping Lava. En él, el rojo es una señal de alarma que despliega con actitud de intimidación para evitar amenazas y luchas. Tiene el plumaje de la cabeza y espalda de color marrón. El resto de las partes inferiores son de color blanco, y los flancos, de marrón claro. Con su canto, los machos hacen respetar su territorio al resto de los de su especie. Las hembras pían solo en invierno para defender también su territorio propio antes de llegar a la lucha.

En la recta final de la época invernal, las doncellas Petirrojas empiezan a flirtear para encontrar pareja con los machos que mejor cantan en La Fageda d’en Jordà. Una vez aparejadas, construyen su nido con hierbas, hojas secas y musgo en los agujeros de los árboles. Pone de abril a junio de tres a seis huevos blancos, con pequeños puntitos rojizos que incuba ella sola entre trece y catorce días. Los padres alimentan a los pollitos que nacen y que acostumbran a ser dos crías.

¡Si quieres descubrir el habitat natural del Petirrojo y la riqueza ornitológica de La Garrotxa, el Camping Lava es tu próxima parada!